
Running
Abril 25, 2008Martes. Difícil decir la hora por la luz, porque las nubes están tan cargadas de lluvia que no hay rastros del sol. Sin reloj tampoco es fácil adivinar. Acabo de salir de la ducha por segunda vez en el día, aún más limpio que la primera vez, y estoy en mi cuarto con la toalla en la cabeza y los gallumbos puestos, totalmente acicalado y listo para vestirme.
Primero, el pantalón. Me siento, talco en los pies, medias. Camiseta. Camisa. Corbata. Zapatos. Mancornas, pisacorbata. Saco. Abrigo. Cinco segundos de duda, mientras escojo el acompañamiento. Será el Livonia de HNIA. Guardo el discman en el bolsillo izquierdo del pantalón. Tomo mis llaves, salgo, cierro y entro al ascensor. Mientras baja, ajusto el volumen y pongo el álbum en shuffle. Salgo del edificio, camino por el parqueadero, y empiezo a oír la música cuando salgo de la portería. Camino hacia el norte.
En la esquina de Eldorado empieza a lloviznar. Sin sombrilla. Un silencioso “joder” y la esperanza que no arrecie en el camino. Son 17 Km, casi media maratón.
La ruta es lo de menos. Camino, subo puentes, cruzo semáforos, evito charcos. Oriente, norte, oriente, norte, oriente, norte. La dirección se repite como un mantra, así como se repiten como mantras E-Nicolle, If July, Fossil, As We Could Ever. A la altura del parque Simón Bolívar entra en circular el A340 de Air France, en La Floresta el de Iberia. Las lágrimas se camuflan con la lluvia que no cesa, que cae pesada, que convierte la ropa en un pesado lastre. Pareciese que fuera a escampar cuando paso frente al otrora casino/chochal, pero retoma intensidad la lluvia mientras más se acerco, y se convierte en un aguacero seriamente fuerte Cuando paso frente a Sorpresas: lluvia Cedritos Style.
He caminado rápido, casi trotando. Probablemente he oído el disco dos veces, y ahí estoy ya, frente a la puerta. Cae la noche, ahora sí se puede asegurar. Suspiro, y dudo. Me acerco… y me arrepiento. Doy vuelta, enfilo hacia el sur. Me quito el pesado abrigo empapado que, para este momento, hiede a paño mojado. Frente al potrero en el que se puede tomar el atajo hacia el puente dejo de caminar y lo exprimo. Vuelve a sonar E-Nicolle, versión completa. Levanto los ojos, y frente a mí está ella.
What could have been shared – still lingers and waves
We smile and hate – can’t stand the pain
If anything was ever true – as lovers we are through
Fresh immortal its not fatal – not a long time ago
You said that i was forever getting lost
Cut open cut broken – knots in this love
Something strange happened when we met
The pursuit ended – shouldn’t be dead yet
You’re missing the point – i’m bleeding
Now my love lies battered on the floor
YOU ARE SAINTS BREAK WINGS FALL RIVER
My love lies battered – and its yours
Miro sus ojos.
aunque las rutinas se parecen unas a otras entre las personas, la suya es casi identica a la mia cuando salgo de la casa: guardo el ipod en el boldillo derecho del abrigo. Tomo mis llaves, salgo, cierro, hecho seguro a la puerta, entro al ascensor, mientras baja, pongo shufle a toda la musica del ipod, ajusto el volumen, salgo del edificio, camino por el parqueadero, y empiezo a oír la música cuando salgo de la portería. Camino hacia el norte.
no entiendo como un discman cabe en un bolsillo
y lo demas e parece tambien , en esensia estamos hechos de lo mismo
something really strange happened when…